Para ver más videos y materiales de aprendizaje de Twig
O Inicie sesión en su cuenta
En los últimos 50 años, se ha producido una revolución en la biología.
Ahora no solo podemos observar la célula, también podemos manipularla.
Y alterar su código genético.
Los científicos pueden cortar un gen de cualquier organismo e insertarlo en el ADN de una especie completamente distinta.
Este increíble proceso se denomina «ingeniería genética».
Ingeniería genética (IG)
Como todas las células contienen ADN, el nuevo gen puede funcionar en la otra célula.
Esto supone que una proteína de un pez puede insertarse en una planta.
O que las bacterias pueden fabricar proteínas humanas.
Estas técnicas tienen un enorme potencial, pero se ha generado una gran polémica sobre la ingeniería genética.
La modificación genética ha cambiado nuestro mundo.
Uno de los primeros avances fue utilizar bacterias para fabricar la insulina humana, necesaria para tratar la diabetes.
Se corta el gen humano de la insulina mediante enzimas y se inserta en un pequeño trozo de ADN llamado «plásmido».
Plásmido.
Después, este plásmido circular se introduce en la bacteria.
Como las bacterias se reproducen rápidamente, producen insulina humana en grandes cantidades.
La modificación genética de cultivos también podría ayudar mucho a la agricultura.
El tabaco puede modificarse para que brille cuando necesita agua.
El maíz genéticamente modificado puede resistir la sequía.
Y las patatas transgénicas son resistentes a las plagas.
Durante miles de años hemos alterado los genes de las plantas mediante técnicas de cultivo tradicionales, descartando las cepas más débiles por selección o cruzando distintas especies.
Pero la diferencia clave es que la ingeniería genética nos permite atravesar las barreras entre especies y manipular el código genético de toda la vida sobre la Tierra.